
La Educación de la Virgen (1640-1642) de Guido Reni (Museo del Hermitage, San Petersburgo).
Se sabe poco -por no decir casi nada- de la vida oculta de la Virgen antes de ser visitada por el arcángel Gabriel. Y como en otras ocasiones, a falta de testimonios escritos tenemos la tradición popular, que con su sentido común llena nuestras carencias y lagunas teológicas. Es el caso de esta canción catalana La Mare de Déu quan era xiqueta, que tanto se corresponde con la obra de Reni.
La Mare de Déu,
quan era xiqueta,
anava costura
a aprendre de lletra.
Dins un cistellet
duu quatre pometes,
un bocíd e pa,
també avellanetes.
La Virgen María,
cuando era pequeña,
iba a costura
a aprender a leer.
En una cestita
llevaba manzanitas
y un trocito de pan,
también avellanitas.
Els àngels cantaven
garindó, garindeta.
Filava finet,
teixia robeta,
coixí n’era d’or,
les puntes de seda.
Feia oració
agenolladeta,
estant retirada
en una cambreta.
Los ángeles cantaban
garindó, garindeta,
Hilaba fino,
tejía ropita,
almohada era de oro,
las puntas de seda.
Hacía oración,
arrodilladita,
estando retirada
en un cuartito.
L’àngel hi va entrar
per la finestreta :
Déu vos guard, Maria,
de gràcia plena,
la nit de Nadal
sereu Mare Verge,
en tindreu un Noi
bonic com l’estrella.
Serà el vostre Fill,
serà fill de Verge.
Per nom se’en dirà,
per nom s’anomena :
Jésus Salvador,
Rei de cel i terra.
El ángel entró
por la ventanita:
¡Salve, María,
de gracia llena,
la noche de Navidad
seréis Madre Virgen,
tendréis un Niño
bonito como la estrella.
Será tu Hijo,
será hijo de Virgen.
Por nombre se le llamará,
por nombre se llama:
Jesús Salvador,
Rey de cielo y tierra.
Una versión muy bella es la de Jordi Savall:
Ahora que estamos en el tiempo de Adviento (tiempo de espera y preparación que hacemos junto a María), nos podemos servir de estas imágenes y palabras para ponernos en la piel de la Virgen, en como toda su vida fue una espera de la Anunciación. Quizás también nos ayuda a considerar estas cosas uno de los textos mesiánicos de la Sagrada Escritura, que sin duda María había considerado en su corazón, anhelando -como cualquier israelita de su tiempo- poder llegar a ver al Salvador (Is 7,14):
14 Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.
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