La Vera Creu de Vilabertran
Es la cruz de mayores dimensiones entre las cruces procesionales de orfebrería catalana. De estilo gótico del siglo XIV sus medidas son 160 cm de altura, por 100 cm de ancho y 10 cm de espesor. Tiene un alma de madera recubierta totalmente de plata dorada y repujada. La forma de la cruz es latina, y los brazos patentes, por los acabados originales que incluyen cuatro círculos ornamentados. En el anverso figura la escultura del Santo Cristo clavado con tres clavos y coronado de espinas; detrás de la cabeza tiene un círculo adornado con filigrana y con treinta gemas talladas; faltan seis que se han perdido. Algunas de las existentes, son de época romana. El platero ha trabajado todo el espacio alrededor de la figura con cincelados, estampados, filigranas y repujado. Vemos la inscripción en la cima: “IEZUSNAZARENUS-REX-IUDEORUM”, y un ángel sosteniendo el sol y la luna; los extremos María, a la derecha del crucificado (Jn 19, 25-27); a la izquierda San Juan y, a los pies, Adán saliendo de la sepultura. Entre los brazos de Cristo, vemos esgrafiados, los Evangelistas dos a dos: San Lucas y San Marcos a la derecha; y San Mateo y San Juan a la izquierda, en actitud de escribir todos sentados en pupitres. En los cuatro brazos de la cruz y dentro de los medallones de filigrana, hay en el centro de cada uno rodeados de pedrería, un esmalte muy fino con la representación de una cabeza, que podrían ser San Pablo y San Pedro; y a Moisés y Jonás. A los cuatro brazos existe profusión de ornamentación, incluida una escena de caza con un caballero que persigue pequeñas liebres y otros animales. Al brazo inferior y acompañadas de mes piedras preciosas, se ven cinco reliquias dentro viriles, la central contiene la Vera Cruz, pequeña astilla de la cruz del Señor.
El reverso de la cruz, ya no muestra pedrería. En el centro, preside el Agnus Dei en alto relieve; hay que remarcar que las figuras en relieve crecido, como el Cristo y el Cordero, son cortadas con madera y luego recubiertas de oro. Este último, el Agnus, esta rodeado de una aureola cruciforme, lleva el estandarte con la cruz, tiene la piel muy marcada con rizos y la cabeza girada venerando la cruz. A los medallones de los brazos también con relieve, vemos los símbolos que figuran los cuatro Evangelistas: el águila, el león, el buey, y el ángel.
Es interesante como el artista relaciona los personajes de los relieves de los medallones de anverso y reverso, con buen rigor escriturística. Así pues establece:
Medallon Superior
Moises – San Juan
En referencia a Moisés, San Juan dice: Igual que Moisés levantó la serpiente en el desierto, así debe ser levantado el Hijo del Hombre, para que todo el que crea tenga vida eterna en él. (Jn 3,14)
Medallon Inferior
Jonas – San Mateo
Pues es San Mateo quien nos expone claramente esta proclamación tipológica del mismo Jesucristo, quien «Habiéndose reunido una gran muchedumbre, comenzó a decir: — Esta generación perversa y adúltera pide una señal, pero no se le dará otra señal que la del profeta Jonás. Igual que estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches , así estará el Hijo del Hombre en las entrañas de la tierra tres días y tres noches. Los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación en el Juicio y la condenarán: porque se convirtieron ante la hay algo más que Jonás». (Mt 12, 39-41)
Medallon Derecho
San Pablo – San Lucas
San Lucas discípulo de San Pablo, «médico amado» (Col 4, 14) , escribe en referencia a San Pablo en los hechos de los Apostoles esta cita: El Señor le dijo: — Vete, porque éste es mi instrumento elegido para llevar mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel. Yo le mostraré lo que deberá sufrir a causa de mi nombre. (Hechos 9,15-16).
Medallon Izquierdo
San Pedro – San Marcos
Esta relación puede parecer equivocada, al no tener en el evangelio de San Marcos los grandes pasajes en relación a San Pedro. Sin embargo los últimos estudios de la sagrada escritura llevan a pensar que el evangelio de San Marcos es probablemente, ni más ni menos, que la predicación oral de San Pedro en Roma antes de su martirio. Es interesante como los autores de esta cruz parece que ya tenían claro esta relación hace muchos años, ya en el siglo XIV.

Expliquemos un detalle más;
Una de las gemas de especial interés es la superior del medallon inferior. Se trata de un «escarabeu» de origen egipcio y de época imperial romana, una piedra tallada donde iconográficamente Dios está representado por Kephry, el escarabajo sagrado de Egipto y que empuja el sol irradiado. Es el símbolo de la transformación y la resurrección, porque el escarabajo sale de las entrañas de la tierra como el sol naciente.
Es una simbología gnóstica, vinculada a los amuletos que utilizaban las mujeres embarazadas, aunque en este caso la invocación es totalmente cristiana. Es interesante como el artista la relaciona con la figura de Jonás, también tipo de Cristo, y con la resurrección de Adán representada justo debajo de este medallon. La inscripción dice: ΟΡΩΡΙΟΥΘ ΙΑΩΑΙ, que podría traducirse «Dios, luz de luces»

Goigs de la Creu de Vilabertran
Cor i ànima amb fervor
a tothora lloaran:
Adorem amb ver amor
la Creu de Vilabertran.
Com un arbre en el paisatge
enfortiu la nostra fe:
som pastats a vostra imatge
i do de vostre voler.
Quin amor teniu tan gran
que encomana un viu fervor.
Com un xiprer esvelt tothora
us ombreja el campanar.
La tramuntana no esflora
el que la fe edificá.
Contra un món en deshonor
i contra Leviatan:
Oh joia d’orfebreria
d’una creu que no té preu!
Crist vivent en agonia
triomfant des de la creu.
Senyal que no perd vigor
i els segles adoraran.
Des del pujol del Calvari
ennoblireu el dolor.
La creu és el santuari
de l’amor i del perdó.
Tots els que la miraran
obliden odi i rancor.
De Vilabertran la força
ens vindrà d’aquest ajut.
De la creu no val l’escorça
ans la rel de la virtut.
Carn i Sang de Crist, decor
per aquells que us miraran.
Mai nostre esperit s’allunya
de la llum de vostre esguard.
Per la nostra la nostra Catalunya
sigueu el millor estandard.
Car seria deshonor
traïr-vos al bell davant.
En Vós, oh Crist, hi ha la flama
de l’amor de l’Esperit.
Quin esplèndit panorama!
Pren la vida un nou sentit
i ens corpren un nou fulgor
si us tenia sempre davant.
Déu te guard , oh creu senyera
de la llum del cor i dels ulls
que del Cel ets la drecera
que ens salva sempre d’esculls.
Si el diable ens fa paor
força en tu els cors trobaran.
Adorem aquesta glòria
de Vilabertran joiell.
És el preu de la victòria
de la sang del diví Anyell.
I d’arreu arreu vindran
sentint de Jesús enyor.
Us adora en pau i en lluita
la fe de l’alt Empordà.
Arbre de Crist, quina fruita
ens ve del cor a la mà!
Dona vida i cant sonor
que els mals vents no aterraran.
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Moltes gràcies Ferran, siempre es chulo aprender cosas nuevas y las cuatro relaciones del anverso-reverso de la creu lo eran.
También muy chulo el poema.
Ganas de echar un vistazo al proyecto de libro de Gaudí.
Una abraçada
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