¿Quién como Dios?

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San Michele sconfigge gli angeli ribelli, Luca Giordano, 1666,  Kunsthistorisches Museum, VIENA

Ap. 12, 7 – 9.

et factum est proelium in caelo Michael et angeli eius proeliabantur cum dracone et draco pugnabat et angeli eius et non valuerunt neque locus inventus est eorum amplius in caelo et proiectus est draco ille magnus serpens antiquus qui vocatur Diabolus et Satanas qui seducit universum orbem proiectus est in terram et angeli eius cum illo missi sunt.

 «Se desató entonces una guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron al dragón; este y sus ángeles, a su vez, les hicieron frente, pero no pudieron vencer, y ya no hubo lugar para ellos en el cielo. Así fue expulsado el gran dragón, aquella serpiente antigua que se llama Diablo y Satanás, y que engaña al mundo entero. Junto con sus ángeles, fue arrojado a la tierra.»

 

Luca Giordano  (Nápoles, 18 de octubre de 1634 – 12 de enero de 1705) , era también llamado Luca fa presto (hace rapido) por la rapidez con la que pintaba. Giordano fue discípulo de José de Ribera, y fue el pintor que anticipó el Rococó.

El nombre Miguel viene del hebreo מיכאל (mikael), que significa «¿Quién como Dios?», formado por mi (quién»), ka (como), el (Elohim, palabra usada en el Antiguo Testamento para referirse a Yahvé, Dios).

Finalmente les dejamos una oración a San Miguel compuesta por el Papa León XIII en el año 1884, que ha sido recomendado varias veces por distintos Papas y Santos:

Sancte Michael Archangele, defende nos in proelio, contra nequitiam et insidias diaboli esto praesidium. Imperet illi Deus, supplices deprecamur: tuque, Princeps militiae caelestis, Satanam aliosque spiritus malignos, qui ad perditionem animarum pervagantur in mundo, divina virtute, in infernum detrude. Amen.

«San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y las acechanzas del diablo. Que Dios manifieste sobre él su poder, esa es nuestra humilde súplica; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con la fuerza que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.»

 


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