In principio erat Verbum…

Así es como empieza el Evangelio de Juan, el adolescente, «el discípulo amado«, el que en la última cena recostó su cabeza sobre el pecho del Maestro, el que no huyó cuando Cristo fue crucificado, el que en su juventud fue llamado «el hijo del trueno«:

En el principio existía el Verbo,
y el Verbo estaba junto a Dios,
y el Verbo era Dios (Juan 1, 1)

 

sacro speco 1_Subiaco_Padri Benedettini di Subiaco_DeCristoforo Editore_Roma2Quattro Evangelisti con il Redentore, Scuola del Perugino, s. XVI, Sala del Capitolo Vecchio, Sacro Speco (Subiaco)

 

En el monasterio de la Santa Cueva (o Sacro Speco) en Subiaco, nada más entrar, se encuentra un precioso fresco del siglo XVI, con un Cristo central, y los cuatro evangelistas, que, de la contemplación del Redentor, extraen como el meollo para componer sus Santos Relatos.

En un sermón, el Gran Teólogo San Bernardo imagina esa contemplación divina como la capacidad de perforar la Roca que es Cristo, y así adentrarse dentro del «misterio»: «Es temible sondear su majestad; pero profundizar en su amor es tan seguro como entrañable. ¿Habrá algo mejor que insistir con todo empeño en sondear el sacramento glorioso de su voluntad, sabiendo que en todo he de obedecerle (Col 3, 20)? Es una gloria gratificante que brota espontánea de la contemplación de su misma bondad, y al considerar las riquezas de su benignidad (Rom 2, 4) e inmensa misericordia (Ex 34, 6).» (SAN BERNARDO, Sermón 62, sobre el Cantar de los Cantares, n. 5). Y continúa, haciendo un elogio de esos primeros versos de San Juan, que han influido tanto en toda la Historia de la Teología (especialmente en los tratados sobre Dios y sobre la Creación): «¡Más feliz aun [el alma] que perfora la roca! Si lo desea puede horadar la roca; pero necesitará la barrera más pura del espíritu, una intención más constante y los mejores méritos. ¿Y quién tiene aptitudes para eso? (2 Cor 2, 16) Sin duda aquel que dijo: Al principio ya existía el Verbo, el Verbo se dirigía a Dios y el Verbo era Dios, y estaba al principio en Dios (Io 1, 1-2) ¿No crees que éste se sumergió en el seno del Verbo y extrajo como cierto meollo de sabiduría desde lo más recóndito de su pecho?» (SAN BERNARDO, Sermón 62, sobre el Cantar de los Cantares, n. 3, en SAN BERNARDO, Obras completas de San Bernardo, vol. V, BAC, Madrid 1984, pp. 776-789)

 

sacro speco 1_Subiaco_Padri Benedettini di Subiaco_DeCristoforo Editore_Roma2.1Quattro Evangelisti con il Redentore. San Giovanni (particolare), Scuola del Perugino, s. XVI, Sala del Capitolo Vecchio, Sacro Speco (Subiaco)


Descubre más desde De Arte Sacra

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario