Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa, huerto cerrado, fuente sellada (Cantar de los Cantares 4, 12)
Nikita Pavlovets, La Virgen como jardín cerrado, 1660-1670, Tretyakov Gallery, Moscú
Parterre de aromas santos
María es «el parterre de aromas santos, cultivado por el jardinero celeste, deleitablemente verdoso de bellísimas flores de todas las virtudes… de estas flores ha salido aquella flor, la más bella del paraíso, sobre la que reposó el Espíritu del Señor (EGBERTO DE SCHÖNAU, In nativitate Beatae Mariae Virginis, PL 95, 1514. Citado en JUAN LUIS BASTERO DE ELEIZALDE, El Espíritu Santo y María, EUNSA, Navarra 2010, p. 147.)».
Campo elegido
¡Oh, María! Virgen admirable más que toda otra criatura nobilísima: tú eres el campo elegido, tú la tierra bendita que ningún hombre, ni siquiera Adán debía trabajar. Por eso ninguna espina ni abrojo podían germinar en ella, sino regada por el rocío del Espíritu Santo debía germinar una sola bellísima flor, tu Hijo Unigénito.
(SAN FRANCISCO MARÍA FASANI, Mariale. Introduzione allegorico-spirituale del Cantico dei Cantici (Francesco Costa curavit), Padua 1986, cap. II, n. 21, p. 67; citado en JUAN LUIS BASTERO DE ELEIZALDE, El Espíritu Santo y María, EUNSA, Navarra 2010, p. 253)
Descubre más desde De Arte Sacra
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.