
El embarque en el arca de Noé de Michiel Coxcie (1499-1592), Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial (España).
Después del primer pecado de Adán y Eva, que se confirma después definitivamente con el primer homicidio de la humanidad (Cain y Abel), parece que la humanidad está perdida. Sin embargo Dios sigue teniendo confianza en el hombre, dándole a Eva un tercer hijo, Set. De la descendencia de Set (los llamados hijos de Dios) Yahveh va preparando el camino para la llegada de Noé, hombre fiel y virtuoso, al cual Yahveh elige para salvar a la humanidad del diluvio que ha previsto por la maldad de los hijos de los hombres. Dios realiza la primera alianza con el hombre (que queda grabada con el signo del arcoiris) en la figura de Noé, y éste se fía de Dios y hace lo que le pide, participando en su designio salvífico (Gn 6,1-22):
1 Cuando la humanidad comenzó a multiplicarse sobre la haz de la tierra y les nacieron hijas, 2 vieron los hijos de Dios que las hijas de los hombres les venían bien, y tomaron por mujeres a las que preferían de entre todas ellas. (..) 5 Viendo Yahveh que la maldad del hombre cundía en la tierra, y que todos los pensamientos que ideaba su corazón eran puro mal de continuo, 6 le pesó a Yahveh de haber hecho al hombre en la tierra, y se indignó en su corazón. 7 Y dijo Yahveh: «Voy a exterminar de sobre la haz del suelo al hombre que he creado, – desde el hombre hasta los ganados, las sierpes, y hasta las aves del cielo – porque me pesa harberlos hecho». 8 Pero Noé halló gracia a los ojos de Yahveh.
9 Esta es la historia de Noé: Noé fue el varón más justo y cabal de su tiempo. Noé andaba con Dios.
10 Noé engendró tres hijos: Sem, Cam y Jafet. 11 La tierra estaba corrompida en la presencia de Dios: la tierra se llenó de violencias. 12 Dios miró a la tierra, y he aquí que estaba viciada, porque toda carne tenía una conducta viciosa sobre la tierra. 13 Dijo, pues, Dios a Noé: «He decidido acabar con toda carne, porque la tierra está llena de violencias por culpa de ellos. Por eso, he aquí que voy a exterminarlos de la tierra. (..) 17 «Por mi parte, voy a traer el diluvio, las aguas sobre la tierra, para exterminar toda carne que tiene hálito de vida bajo el cielo: todo cuanto existe en la tierra perecerá. 18 Pero contigo estableceré mi alianza: Entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo. 19 Y de todo ser viviente, de toda carne, meterás en el arca una pareja para que sobrevivan contigo. Serán macho y hembra. 20 De cada especie de aves, de cada especie de ganados, de cada especie de sierpes del suelo entrarán contigo sendas parejas para sobrevivir. 21 Tú mismo procúrate toda suerte de víveres y hazte acopio para que os sirvan de comida at ti y a ellos». 22 Así lo hizo Noé y ejecutó todo lo que le había mandado Dios.
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