
Aprovechando la fiesta de hoy, mostramos con un poco de profundidad la teología que contiene esta columna de la Inmaculada Concepción, ya que es especialmente catequética. Fue promovida por el papa Pío IX tres años después de la declaración del dogma (1854, Bula Ineffabilis Deus) y en cuya construcción colaboraron más de 200 bomberos.
Bajo la imagen de bronce de la Virgen (a la cual cada año los bomberos ofrecen una guirnalda el 8 de diciembre) encontramos la luna, la serpiente y la esfera terrestre, típicos símbolos de la Inmaculada. Es sugerente en este sentido las palabras del Cantar (aparte del ya conocido Ap 12,1):
¿Quién es ésta que surge cual la aurora, bella como la luna, refulgente como el sol, imponente como batallones? (Ct 6,10).
Debajo de estos astros encontramos los emblemas de los cuatro evangelistas: el ángel (Mt), el león (Mc), el toro (Lc) y el águila (Jn) (Cfr. Ap 4,7). La imagen es sostenida por un capitel corintio, que es típico de la escultura romana (renacimiento y arte posterior).

El fundamento de este dogma, de esta columna de mármol rojo que sostiene a la Virgen, es como no podía ser de otro modo la Sagrada Escritura, la Revelación divina. Así, encontramos un basamento octogonal de mármoles con cuatro estatuas de hagiógrafos inspirados (ordenados por antigüedad): Moisés, David, Isaías y Ezequiel.


A estos cuatro autores se les atribuyen, entre otros libros: Génesis (Moisés), Salmos (David), e Isaías y Ezequiel a los profetas con el mismo nombre .
En el pedestal bajo cada estatua encontramos cuatro citas de los libros mencionados, y que guardan relación con la Inmaculada:
- Inimicitias ponam inter te et mulierem (Gn 3, 15): Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.
- Santificavit tabernaculum suum altissimus (Ps 46 (45), 5): ¡Un río! Sus brazos recrean la ciudad de Dios, santificando las moradas del Altísimo. Dios está en medio de ella, no será conmovida, Dios la socorre al llegar la mañana.
- Ecce Virgo Concipiet (Is 7,14): Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.
- Porta Haec clausa erit (Ez 44,2): Y Yahveh me dijo: Este pórtico permanecerá cerrado. No se le abrirá, y nadie pasará por él, porque por él ha pasado Yahveh, el Dios de Israel. Quedará, pues, cerrado.
Coronándolos encontramos en la parte frontal el texto de la Sagrada Escritura que relata la Anunciación, cumplimiento de los cuatro extractos (Lc 1,28):

En estas citas podemos entrever varias de las figuras bíblicas aplicadas a la Virgen: la nueva Eva, la Jerusalén celeste, la hija de Sión, la Virgen mesiánica, el resto santo de Israel, etc. Pensamos que cada una de ellas merece un post «a se», por lo que dejamos para más adelante su profundización, prometiendo una monografía que dé una visión de unidad.
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Maravilloso artículo, Enrique. Os sigo de cerca.
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Grazie Pablo! Tb agradecemos la difusión… 😉
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Gran artículo, como es costumbre en esta página. Hacéis una gran labor a favor de la fe y del arte.
Un abrazo en Cristo
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